Se ha adquirido una propiedad datada de 1885 y con un terreno de 6.000 m2 donde será la sede de nuestro ron. Se instalará alambique, barricas y todo lo necesario para conseguir el producto final en un centro visitable, tanto para el público en general como al turista en particular, convirtiendo las visitas turísticas en una parte importante de los ingresos de esta pequeña industria artesanal ronera.
En la Zona del Amparo, en los altos de Icod, donde también hemos plantado caña, se encuentra esta casa, justo al lado de la histórica Iglesia de El Amparo.
Nuestra casa a partir de ahora, y su historia.


LA DESTILERÍA / MUSEO
Se ha adquirido una propiedad datada de 1885 y con un terreno de 6.000 m2 donde será la sede de nuestro ron. Se instalará alambique, barricas y todo lo necesario para conseguir el producto final en un centro visitable, tanto para el público en general como al turista en particular, convirtiendo las visitas turísticas en una parte importante de los ingresos de esta pequeña industria artesanal ronera.
En la Zona del Amparo, en los altos de Icod, donde también hemos plantado caña, se encuentra esta casa, justo al lado de la histórica Iglesia de El Amparo.
Nuestra casa a partir de ahora, y su historia.
EL ALAMBIQUE
Ya tenemos instalado nuestro alambique de 1000 litros de capacidad con columna rectificatoria.

En 1990, Nacho Zerolo intentó empezar el proyecto de un ron de Tenerife contactando con Enrique Manescau Zerolo, consejero en esa época de Destilerías de Tejina, con relanzar el Ron Guajiro, languideciendo en esa época, consiguiendo, incluso, socios capitalistas para la operación.
Las gestiones resultaron infructuosas, pues la mayoría de la propiedad correspondía ya a Ron Arehucas. Le hizo seguir buscando y estudiando el origen de todos los trapiches e ingenios de las islas, llegando finalmente a intentar contactar sobre 2015 con los propietarios de la construcción existente en la caleta de Interián, dedicada a empaquetadora de plátano.
Durante todo este tiempo se ha viajado por todo el mundo visitando las principales zonas de caña y ron y destilerías, en lugares como Madeira, Martinica, Motril, Venezuela, Puerto Rico, Cuba, etc., habiendo realizado innumerables catas y cursos.
En el año 2000 tiene ya localizadas las zonas donde hubo cultivo de caña. Finalmente, en 2022, plantan las primeras pruebas junto a Eloy González y continúan buscando terrenos recuperables en la zona. Tras varios intentos, en 2023 localizan este terreno, a apenas 2’5 Km de donde se encuentra el ingenio de la caleta de Interián y comienzan a plantar caña, uniéndose al equipo David González y varios compañeros de proyecto.
EL PROYECTO
En 1990, Nacho Zerolo intentó empezar el proyecto de un ron de Tenerife contactando con Enrique Manescau Zerolo, consejero en esa época de Destilerías de Tejina, con relanzar el Ron Guajiro, languideciendo en esa época, consiguiendo, incluso, socios capitalistas para la operación.
Las gestiones resultaron infructuosas, pues la mayoría de la propiedad correspondía ya a Ron Arehucas. Le hizo seguir buscando y estudiando el origen de todos los trapiches e ingenios de las islas, llegando finalmente a intentar contactar sobre 2015 con los propietarios de la construcción existente en la caleta de Interián, dedicada a empaquetadora de plátano.
Durante todo este tiempo se ha viajado por todo el mundo visitando las principales zonas de caña y ron y destilerías, en lugares como Madeira, Martinica, Motril, Venezuela, Puerto Rico, Cuba, etc., habiendo realizado innumerables catas y cursos.
En el año 2000 tiene ya localizadas las zonas donde hubo cultivo de caña. Finalmente, en 2022, plantan las primeras pruebas junto a Eloy González y continúan buscando terrenos recuperables en la zona. Tras varios intentos, en 2023 localizan este terreno, a apenas 2’5 Km de donde se encuentra el ingenio de la caleta de Interián y comienzan a plantar caña, uniéndose al equipo David González y varios compañeros de proyecto.
CRONOLOGÍA
INVERSIÓN
Se parte, según el proyecto inicial, de una capitalización de 1.123.000€ que según los presupuestos nos permitirán iniciar la plantación e industria.
A lo largo de 2026 proyectaremos presupuestos en función de necesidades aprobadas por el consejo de administración buscando financiación propia a través de los socios o externa a través de entidades y/o ampliaciones de capital.
Desde finales del siglo XV se extiende en Madeira y Canarias una cultura común en torno a un mismo cultivo, la caña dulce. La demanda de este exótico producto en Europa transformó a las más verdes de las Islas Canarias en las «Islas del Azúcar». Se construyeron molinos, casas de purgar y calderas, aduanas, castillos defensivos y bellas casas solariegas, a modo de diminutos palacios, donde se recreaban las estancias de los territorios de origen de sus moradores. Y los refinados y blancos azúcares, mieles y remieles, alfeñiques y sopas de miel se convirtieron en un puente dulce, con pilares clavados en el fondo del océano Atlántico, entre las Islas Canarias y el continente europeo, con guiños a África y América.
A finales del siglo XIX (y muy probablemente con la llegada del cable telegráfico submarino a la costa de Los Silos en 1883 por una compañía inglesa de telégrafos) vuelve a resurgir el cultivo de la caña de azúcar que a finales del siglo XV trajo el adelantado Alonso de Lugo a Daute.
La compañía Lathbury (L&Cº) plantó caña de azúcar en la Hacienda de Daute, las mismas tierras donde se había plantado 400 años antes, y construyó el actual ingenio azucarero que se puede apreciar en la costa silense, siendo de las pocas construcciones de industria inglesa del siglo XIX que aún se mantiene en pie en Canarias.
En el interior de la construcción se puede apreciar las vigas de maderas con el sello de la compañía y el destino que le pusieron en los puertos británicos, “Dante” por aquella época, Daute era mucho menos conocido que el poeta del siglo XIV Dante.
Nos encontramos en la zona donde existe en pie el único ingenio de Tenerife y donde recupera cultivo justo donde se plantó tras la conquista de Tenerife a finales de 1400, que se fue sustituyendo en el siglo XVI por producción vitivinícola y posteriormente a la tomatera, en el XIX lo recupera Lathbury & Co, y en el siglo XX empieza la platanera.
La caña estaba presente desde 1500 en toda la zona, empezando a sustituirse por otros cultivos cuando no se podía competir con las plantaciones del Caribe. Los pequeños reductos que quedaron y la recuperación de Lathbury se mantuvo hasta 1950.
LA HISTORIA
Desde finales del siglo XV se extiende en Madeira y Canarias una cultura común en torno a un mismo cultivo, la caña dulce. La demanda de este exótico producto en Europa transformó a las más verdes de las Islas Canarias en las «Islas del Azúcar». Se construyeron molinos, casas de purgar y calderas, aduanas, castillos defensivos y bellas casas solariegas, a modo de diminutos palacios, donde se recreaban las estancias de los territorios de origen de sus moradores. Y los refinados y blancos azúcares, mieles y remieles, alfeñiques y sopas de miel se convirtieron en un puente dulce, con pilares clavados en el fondo del océano Atlántico, entre las Islas Canarias y el continente europeo, con guiños a África y América.
A finales del siglo XIX (y muy probablemente con la llegada del cable telegráfico submarino a la costa de Los Silos en 1883 por una compañía inglesa de telégrafos) vuelve a resurgir el cultivo de la caña de azúcar que a finales del siglo XV trajo el adelantado Alonso de Lugo a Daute.
La compañía Lathbury (L&Cº) plantó caña de azúcar en la Hacienda de Daute, las mismas tierras donde se había plantado 400 años antes, y construyó el actual ingenio azucarero que se puede apreciar en la costa silense, siendo de las pocas construcciones de industria inglesa del siglo XIX que aún se mantiene en pie en Canarias.
En el interior de la construcción se puede apreciar las vigas de maderas con el sello de la compañía y el destino que le pusieron en los puertos británicos, “Dante” por aquella época, Daute era mucho menos conocido que el poeta del siglo XIV Dante.
Nos encontramos en la zona donde existe en pie el único ingenio de Tenerife y donde recupera cultivo justo donde se plantó tras la conquista de Tenerife a finales de 1400, que se fue sustituyendo en el siglo XVI por producción vitivinícola y posteriormente a la tomatera, en el XIX lo recupera Lathbury & Co, y en el siglo XX empieza la platanera.
La caña estaba presente desde 1500 en toda la zona, empezando a sustituirse por otros cultivos cuando no se podía competir con las plantaciones del Caribe. Los pequeños reductos que quedaron y la recuperación de Lathbury se mantuvo hasta 1950.

INGENIOS AZUCAREROS
DE LA ZONA

























